El [subrayar]Premio ALCe[/subrayar] a ‘Caprichos VIP que no se pagan’ es la culminación a un trabajazo intenso. Es la satisfacción de recoger frutos de colores en una cesta de mimbre, mientras canturreas y saltas por una pradera cuesta abajo. Es un [subrayar]Yeah!, un Vamos Rafa!, un Iniesta de mi vida![/subrayar]
Y es que en esta acción teníamos puesto especial cariño, igual porque desde el principio tenía más papeletas de no ver la luz que de hacerlo. Y vaya que si lo hizo: aparición en infinidad de medios, finalista de los Premios Anuncios y ahora, [subrayar]mejor pieza de marketing directo[/subrayar] en los ALCe. Nuestra categoría preferida y sin duda una de las categorías más concurridas e importantes, donde especialmente [subrayar]el ingenio y la creatividad[/subrayar] marcan la diferencia.
No queremos olvidarnos de Crash Phone, de Romacho, que fue finalista en la categoría de marketing de guerrilla.
Enhorabuena a todos los premiados y muchísimas gracias a [subrayar]Miguel Blesa[/subrayar] y a todos los [subrayar]chorizos de Caja-Madrid[/subrayar], por inspirarnos en esta idea.


Referencias en los medios:
[subrayar]Premios ALCe[/subrayar]
[subrayar]La Verdad[/subrayar]
[subrayar]El Publicista[/subrayar]
[subrayar]Las Provincias[/subrayar]
[subrayar]Diario Información[/subrayar]

